
Uno muchas veces piensa en soluciones que van en contra de su corazón, sabiendo de antemano que al corazón no se le puede engañar.
Ésta es la confesion del corazon a la mente:
- ¿En que estabas pensando? -
- ¿Cómo no te diste cuenta que algo me estaba pasando? -
- No hables, ni expliques, mientete a ti mismo.-
- Mente, sé muy bien como piensas, que haces, que inventas, te conozco más que a nadie. A mí eres al único que no puedes engañar.-
- Conmigo no juegas, juega solo. -
- A mí no me confundes, tengo claras las cosas que quiero, los sentimientos. Confundete tu con tus razonamientos.-
- Pierdete, pues en mí no hay razón y la verdad no la quiero tener. Quiero ser libre, latir, entregar, sonreír, saltar, bailar, palpitar a diferentes ritmos, cosa que tu jamás podrás hacer. -
- Es inútil engañarse con los pensamientos, si al final cuentan solo los sentimientos, solo dentro de mí esta la verdad. -
( La mente tiene miedo, por eso siempre busca excusas para convenserse)
( El corazón es coraje, valiente, por eso se arriesga y busca la verdad )

